Ladron que roba a otro ladron.....
Ladrón que roba a otro ladrón tiene a lo menos 5 meses de Prisión
Caminaba concentrado, pensando en cada pisada que daba y esperando no tener un motivo de retraso. La gente que camina junto a mi y en contra pareciera que viene arrancando de algo, a pesar que no corren, caminan muy rápido. Es hora de almuerzo, la gente se ha desparramado a llenar los restaurantes y locales de comida rápida para saciar sus necesidades alimenticias.Se suponía que nos íbamos a juntar a las 13:30 en la boletería del mismo metro que nos hemos venido juntado hace ya dos meses. Camino y a la vez observo. De repente ,Un tipo corre hacia mi con una cartera en su mano, detrás de él, una joven desesperada gritando el atraco, me detengo y pienso detenerlo de alguna forma, veo la hora y en un segundo pienso que si lo hago me retrasaré y eso podría ser peor que cualquier cosa. Me echo a un lado y dejo pasar al tipo, la joven se detiene frente a mi, me mira los ojos, los de ella están lagrimando, mira hacia adelante y el tipo ya se ha perdido entre la gente, vuelve a mirarme. Pienso que habría sido mejor el decirme un par de insultos y reprocharme mi actitud, a recibir esa mirada. En ese momento no existía nada excepto ella y yo, sin palabras trataba de decirle que lo sentía y que no era por cobardía, sino que tenía un compromiso y que no podía siquiera quedarme para consolarla. Se dio media vuelta y se fue en silencio, perdiéndose entre la muchedumbre
Seguí caminando y pensando en que habría pasado si hubiera intervenido, probablemente estaría como héroe, la gente me daría palmas en la espalda alabando mi actitud y los oficiales de la policía me dirán:
_ Bien Cabrito, eres valiente, pero para la próxima déjanos a nosotros. esto puede ser más peligroso de lo que crees.
Hubiera recibido hasta un beso de la joven, que por lo demás no estaba nada de mal, y esa mirada de odio sería, de agradecimiento, cariño e incluso amor.
Mientras divagaba entre suposiciones, pensamientos y sentimientos di media vuelta para ver si la podía ver, pero la cantidad de gente que llenaba el Paseo Ahumada no permitía ver más allá de donde estaba parado. Ya en la escalera, trate de olvidar el asunto y seguí para cumplir el compromiso que tenía a las 13:30.
Como siempre, me senté en el primer asiento más cerca de la puerta de
Nunca antes había robado, pero en este caso no era yo el ladrón, sino que estaba recuperando un objeto que había sido robado con anterioridad, en cualquier caso esa sería mi defensa. Seguí a la pareja cuidando que no me vieran y observando fijamente la cartera colgando del brazo de la chica. Por mi cita ya no me preocuparía, salí de la estación a las 13:45 y creo que quince minutos es el máximo tiempo que se puedes esperar a alguien.
Ya en la calle, Apuré el paso y en el momento que ella levantó su brazo, tomé la cartera y salí velozmente corriendo. Mientras corro, no escucho nada y solo veo obstáculos que sortear, siempre me ha gustado correr entre la gente, el único pensamiento que tengo es que cuando acabe la persecución, podré reencontrarme con la verdadera dueña de la cartera y quién sabe...
En mi carrera, levanto la vista y veo a un hombre de mi misma estatura, esta justo en mi camino y no se mueve, no lo creo capaz de detenerme, así que sigo corriendo sin verlo. La verdad no pensé que lo haría hasta que me hallé tirado en medio del paseo, con un montón de gente rodeándome, la joven con la cartera en su mano, el hombre sobre mí y mi brazo doblado por detrás de mi espalda. No pasaron cinco segundos y una pareja de policías llego hasta el lugar, me incorporé y alegue que la cartera no era de la chica que la tenía y que lo verificarán con los documentos que se encontraban dentro. Ante mi sorpresa, era la auténtica dueña, esta vez me había equivocado, los pensamientos habían cegado mi vista y me producían esta terrible confusión.
Mientras los policías me conducían al móvil, la chica, que no estaba nada de mal, besaba al joven en la mejilla.

